Hatori Bisuko © Ōran Kōkō Hosuto Kurabu
- Esos ricos bastardos, todo lo tienen que extralimitar.- Se quejaba lastimosamente Haruhi.- Pero de que me extraño, siempre es igual.
Se acercaban el viaje de primavera y estando tan cerca las festividades del Carnaval; el director del glorioso colegio Ouran, alias el papá de Tamaki, decidió que el viaje se realizara al festival de Carnaval en Venecia.
Papi piernas largas, como tiernamente le había, pedido el padre de Tamaki, a Haruhi que lo llamara. Arreglo todo lo pertinente para su vuelo, y estadía en la ciudad; convirtiéndola en la invitada de Honor del gran hotel que los Suou tenían en aquella ciudad.
El padre de Tamaki, Yuzuru Suou, ya tenía conocimiento de los sentimientos que su hijo tenía por Haruhi; así que se había propuesto, como nuevo proyecto, ayudar a su tonto hijo en todo lo que estuviera a su alcance.
Con lo que no contó, o más bien esperaba que pasara. Era que todo el Host Club se pusiera de acuerdo, para hacer de su labor un poquito más difícil.
Y por idea de Kyouya, Mei también fue invitada. Ranka san, el padre de Haruhi, no veía con buenos ojos que su hija viajara sola con tantos hombres, menos aun ahora que sabia de las intenciones de Hikaru y Tamaki.
El resto del Club decidió quedarse en la casa que los Gemelos tenían en la ciudad. Astutamente Yuzuru, Mei y Kyouya, procuraron dejarlos fuera de la jugada.
Era el escenario ideal, una ciudad llena de romanticismo, con el glamour de las mascaras y los vestidos pomposos, un escenario ideal para el amor cortesano.
- Bueno todo eso funcionaria si no fuera Haruhi, de la que hablamos, no te preocupes Hikaru, aun tienes posibilidades.- Trataba de confortarlo Kaoru. - Además Tono en muy tonto, de una u otra manera lo fastidiara.
Hikaru, solamente suspiraba a los intentos vanos de su hermano por reconfortarlo, trataba de distraerse con el bullicio de los turistas ansiosos por comenzar las festividades.
- Además tú fuiste el primero en querer una pelea limpia por Haruhi, así que no te quejes.- Solo un suspiro fue su contestación.
Si de algo se encontraba totalmente seguro Hikaru, era del amor que le profesaba a esa chica tan apática y seria. Pero seguía frustrándose por la lealtad hacia Tamaki. Sabía que fuera la decisión que tomara Haruhi, el jamás podría terminar la amistad con él.
- ¡Hika Chan, Kao Chan, listos para bajar al carnaval! Gritaba totalmente emocionado Honey Sempai.
- Vale, en un momento estaremos listos. ¿Kaoru tienes listos los disfraces?- Aun seguía con el tono desanimado el mayor de los gemelos. - ¿Ya le enviaste a Mei, a Tono y a Haruhi los suyos?
- Todo listo, solo faltas tú.
- Espera Kaoru, necesito hablar con ustedes, llama a los demás
En tanto en el Gran Hotel de los Suou.
Mei, seguía batallando con Haruhi para ponerle el vestido que los gemelos habían mandado para la ocasión.
- Anda no seas niña y póntelo de una vez.-
- No quiero es demasiado
no se, no es mi estilo.
- No vas a salir al Carnaval vestida de chico, es tonto. Kyouya se encargo de persuadir a todos los chicos de tu clase, para asistir disfrazados; así que nadie sabrá quien eres tú en realidad.
- Pero es que ese vestido
- Ya deja de poner pretextos baratos y vístete, Tamaki y los demás te están esperando.
- ¡¿Qué?!... ¡¿De quien fue esta ridícula idea?!- Se queja Tamaki por la ocurrencia de los gemelos.
- Todo el Host Club decidió ir disfrazado de la misma forma, para confundir al resto de la clase, si no lo topamos y así nadie note la ausencia de Haruhi.- Kyouya respondió ante sus gritos. Ni en esta ocasión dejaba pasar sus labores como Rey en las Sombras del Club.
- Pero así Haruhi no podrá distinguirnos; aunque será una estupenda oportunidad, para probar que tan fuerte es el amor que Haruhi y yo nos profesamos
- Nuevamente Tamaki se envolvía en el frenesí de sus Fantasías Shojo.
Mientras Tamaki deliraba
Honey Sempai se aproximó a Hikaru - ¿Hika Chan, En serio quieres seguir adelante con esto?
Un largo suspiro.- No me queda de otra, quiero ser feliz, pero principalmente quiero ver feliz a Haruhi.- Aun mas exasperado gritó. - ¡Tono ya deja tus fantasías y ven acá!-
Todo el Club se había propuesto el hacer del primer viaje de Haruhi la más increíble experiencia que pudiera tener. Se propusieron recorrer todas las plazas, para disfrutar plenamente de las fiestas. La velada si que prometía.
Por fin ya todos disfrazados y en sus posiciones, el Host Club esperaba al pie de la escalera, que "las damiselas" hicieran acto de presencia ataviadas en los atuendos para la ocasión.
Mei, fue la primera en bajar las escaleras, su vestido eran tan vistoso como ella, de tonalidades que iban del bronce al amarillo, con un amplio faldón y de hombros medio descubiertos, la enorme mascara de plumas doradas y blancas que cubrían su rostro, no hacían mas que destacar el recargado maquillaje de sus ojos.
- Te ves encantadora Mei.- Mori Sempai se adelanto a todos, para extender su mano y ayudar a Mei a bajar las escaleras.
- Pensamos que estos colores harían juego con el tono de tu piel y tu personalidad.- agregaron los gemelos.
- Muchas gracias, se ven todos increíbles.
Y era cierto. Los gemelos habían escogido disfraces de mosqueteros. Las casacas y pantaloncillos eran de un azul profundo, en las cuales destacaba un intricado diseño de una cruz plateada. Detalle que también tenían las botas negras que calzaban. Las pelucas obscuras, los sombreros y las máscaras eran idénticas.
- ¿Mei, por que tarda tanto Haruhi? - Pregunto Hikaru.
- Aun esta debatiendo si debe bajar con el vestido que le dieron
No parecía muy contenta que digamos
Unos diminutos pasos hicieron eco. Lenta y temerosamente los menudos pies de Haruhi descendieron por las escaleras.
La cara de sorpresa que todo pusiera ante su arribo, no ayudo a calmar sus nervios.
El vestido que portaba Haruhi era menos recargado que el Mei, de color menta y fondo perla, con un escote de hombros caídos que dejaba completamente al descubierto su largo cuello, donde se posaba graciosamente un corto collar de perlas.
Gracias al cielo el antifaz que portaba cubría un poco el rubor que encendía su rostro. Parecía una mariposa posada en su rostro de tonos jade y perla. Jugando armoniosamente con sus rasgos. Los gemelos si que pusieron énfasis en la vestimenta de Haruhi.
Era imposible de creer, lo frágil y delicada que Haruhi lucia en ese instante. Ni el pintor más talentoso podría plasmar en algún lienzo lo angelical que lucia. Con aquellos rizos castaños que descendían desde su cabeza en cascada hasta su espalda.
Tomando a todos por sorpresa Kyouya fue quien auxilio a Haruhi para bajar las escaleras.- Mi lady
¿Me permite?
Aun atontada por las miradas de admiración que le dedicaran todos, Haruhi se afianzo de la mano que le extendían.
- Ya bueno
¿Qué haremos vestidos así? Trataba de aminorar la conmoción en el ambiente.
- Lo primero es salir a divertirnos y bailar con todos por las calles.- Grito Honey - Sempai.
Rápidamente los gemelos se posesionaron de Haruhi, arrastrándola hacia las calles atestadas.
Hasta el momento, ni un sonido pudo articular Tamaki, sentía tanta emoción de verla tan bella, que no atinaba a reaccionar. Fue Kyouya, quien lo arrastro junto a los demás para marcharse rumbo a la plaza.
Por dondequiera que pasaban una lluvia multicolor y los gritos de alegría no se dejaban de escuchar. Hasta la muy apática Haruhi, se contagiaba con la energía del Carnaval, los más entusiastas eran Kaoru y Honey. Mostrándole cada rincón de la ciudad.
- ¿Qué pasa contigo Tono?... De repente luces algo aburrido.- No será que realmente deseas regresarte al hotel y dejarnos solos a Haruhi y a mi.- De nuevo Hikaru se encontraba aguijoneando a Tamaki. Vamos quita esa cara taciturna y comienza a disfrutar
No sabemos cuanto más podamos
- Se interrumpió a si mismo. Aceptar que su hermandad podría desquebrajarse, le dolía.
En un ejercicio de introspección, Hikaru tuvo que ser honesto consigo mismo y darse cuenta que no podía tener todo lo que quería. Sabía que los días del Host Club estaban contados y que; pese a su falta ánimo, quería llenar su memoria con recuerdos de sus mas entrañables amigos. Después de Kaoru el no reconocía mas familia que el Club, era por eso que se aferraba a no pensar en dejarlos.
- Vamos Tono
¿O me vas anegar que Haruhi se ve hermosa?... Esta podría ser la noche
No sé
Talvez intente de nuevo confesarme
Y quien sabe
Tal vez tenga suerte
El corazón de Tamaki latía desaforadamente
¿Había entendido bien?... ¿Hikaru de nuevo lo intentaría?
- Haruhi
¿Qué te parece dar un paseo den Góndola conmigo?
- Buena idea Hika Chan
- Dije Haruhi...- Rápidamente Hikaru tomo su mano, para abordar la Góndola dejando estupefacto a mas de uno.
- Tamaki
Tamaki
. ¡Tamaki, reacciona! - Yuzuru Suou, le gritaba a su hijo.- ¿Por qué eres tan lento?...
Decidió volver al hotel en el estado que tenía no se consideraba la mejor compañía; ni haciendo un soberano esfuerzo, lograba animarse. Tamaki no respondía, hacía más de una hora que regresara y se tirara en uno de los sillones de la terraza y para su tormento personal, ni Haruhi ni Hikaru daban señales de vida.
- Vamos hijo, no puede ser tan malo.- se comenzaba a preocupar Yuzuru.- No creo que la intención de Hikaru fuera lastimarte, además el siempre ha sido muy honesto contigo acerca de lo que Haruhi significa para él
- No importa
- Una triste sonrisa descendía del rostro de Tamaki.- Solo estoy preocupado por Haruhi, deseo tanto su felicidad como la mía y espero que Hikaru no la este incomodando
El tiempo seguía su curso y el humor de Tamaki empeoraba. Religiosamente cada cinco minutos hablaba con Kaoru o Kyouya para saber alguna novedad. Y la respuesta siempre era la misma
Ninguna
Yuzuro opto por dejarlo solo.
Atormentándose a si mismo por no ser claro con Haruhi, por dejarle todo el camino libre a Hikaru. De nuevo se acobardo... ¿Era tan doloroso arrancarle a su corazón esa confesión?... ¿Sería tan difícil hablar abiertamente con Haruhi, acerca de sus sentimientos?... No lo que le dolía es que en el transcurso uno de sus "hermanos" resultara herido.
Con cada sonido que se escapaba del reloj mas aguijonazos sentía sobre el. - Cobarde, tonto, consentido. No soy más que eso.- Se repetía, constantemente Tamaki en voz alta.
- No se te olvide egoísta, ridículo y sobretodo dramático
-
Esa voz tan familiar lo saco de sus pensamientos. - ¿Haruhi?
- Y por lo visto tenemos que agregar de vista corta.- Hacia tiempo que ya podía dominar sus sentimientos frente a Tamaki.
- ¿Te divertiste en tu paseo? Tamaki dijo inocentemente
Haruhi rehúyo su mirada.- SI la ciudad es muy hermosas, a pesar de ustedes.
- No seas boba.- Claro que Venecia es bella, y contigo en ella, tiene un encanto especial.
- Haruhi agradecía que aun tuviera encima el antifaz, si no Tamaki hubiera observado los estragos que su comentario dejo en ella.
- Tamaki Sempai
Te tengo una confesión que hacerte
Nuevamente el corazón de Tamaki volvió a latir de felicidad.- Si Haruhi.
Aun roburizada se armo de valor - Hace mucho que no te oigo tocar el piano
¿Tocarías para mi?
Tamaki avanzo hacia ella, con una elegante reverencia, invitándola al interior de uno de los salones donde al cobijo de la luz de la luna un piano negro descansaba.
Inicio la interpretación de una bella pieza, con Haruhi a su lado. No sabía que lo tenía más emocionado si tocar el piano para ella o compartir un momento tan íntimo. Caía en la cuenta que desde que se sincerara con sus sentimientos, era la primera vez que estaban completamente solos.
Eso puso un poco nervioso a Tamaki. Difícilmente se podía concentrar en la interpretación, pero no se podía permitir equivocarse, eran tan escasas las oportunidades en las que Haruhi le pidiera algo y mas aun que justo lo que pidiera solo el podía concedérselo.
Finalmente Tamaki termino su ejecución. Haruhi aun seguía envuelta en la ilusión de la música de Tamaki.
Un silencio extraño flotaba en el ambiente. No era molesto. Era demasiado significativo. En el aire estaban escritos mil y un sentimientos, envolviéndolos en una atmosfera por demás sublime. Cualquiera podría sentir el ambiente lleno de una energía demasiado volátil. Absorta en todas las emociones y renuente a desbaratar la magia del momento Haruhi hizo algo totalmente desconcertante. Se recargo en el hombro de Tamaki.
¿Qué es esto?... ¿Acaso estoy soñando?... Ella no es así
Jamás se mostraría vulnerable
- Haruhi
- La profundidad que Tamaki imprimió en su voz hizo que el corazón su corazón saltara de emoción. ¿Qué pasa?
¿Acaso este antifaz le permite a la verdadera Haruhi mostrarse?- Mientras recargaba su mentón en la castaña cabellera de la chica.
- No tanto como tú te ocultas
-¿Perdón?
- Todo el tiempo me dices que viva experiencias de todo tipo, en tanto esas me satisfagan y que aprenda a valorar las oportunidades que se me presentan y arriesgarme por las cosas que valen la pena
Me pregunto: ¿Cuántas veces tú mismo has seguido tu consejo?
Tamaki dudaba en responder, en cierta forma, Haruhi tenia razón
¿Pero desde cuando se había convertido en un cobarde?- Yo
- Hikaru, se me volvió a declarar
El mensaje llevo directo a su cerebro como una bala, rápidamente el ritmo de su respiración aumentó y mil ideas revolotearon en su cabeza
¡¿Pero Haruhi esta aquí?!... Es todo lo que su cabeza entendía
- Y
Yo... Yo realmente no sabía que responderle
Me dijo que tenía toda la libertad del mundo para decidir. Que fuera hacia donde mi corazón me llevara
¡No es cierto!... ¡Ahora si estaba loco!... No, nada de eso era real
- No sabía que estabas aquí
Tamaki permanecía inamovible
Quería observar los ojos de Haruhi, pero temía que el hacer el menor movimiento, rompiera lo mágico del momento que compartían.
Un estruendo de pasos y risas los sorprendió. - ¡Este salón es perfecto, pueden continuar la fiesta aquí!- Gritaba una voz al otro lado de las puertas, antes de abrirlas en par en par
Todos los invitados miraban atónitos la particularidad del recinto y lo que albergaba
El bello piano a la luz de la luna le daba un toque por demás romántico, una a una las parejas que formaban el cortejo, fueron posesionándose y adueñándose de algún pequeño rincón en aquel salón.
Haruhi y Tamaki habían logrado salir corriendo de ahí por la terraza. Hacia uno de los jardines.
- Yo
Yo
- Tamaki balbuceaba sin control.
- Yo tampoco.- Y una sonrisa cómplice se extendió en su cara.
Ya un poco repuesta Haruhi tomo asiento en una de las bancas que se extendía por el jardín
- ¿Te mencioné lo hermosa que te ves?- Le confesó Tamaki. Mientras se hincaba frente a ella.
- No
Solo me viste como tonto y después te malhumoraste
Pensé
Pensé que no te había gustado mi disfraz.
- No solo era yo siendo un tonto de nuevo, pero creo que ya me recupere.- una tímida risa salía de los labios de Haruhi.
- ¿Te importaría disfrutar del Carnaval conmigo?
- ¿No seria un poco egoísta de tu parte?
- Tú dijiste que era una de mis cualidades.- Dedicándole una sonrisa muy al "estilo Tamaki".
- Si esa es una cualidad
No quiero hablar de tus defectos
Esta bien, solo por hoy me dejare arrastrar por tus deseos egoístas.
De nuevo se colocaba la mascara y el sombrero; y tomándola de la mano la llevo por una de las salidas rápidas para abordar una de las góndolas cercanas.
Recorrieron parte de las principales plazas, ahora si parecía que ambos disfrutaban del viaje. Haruhi no dejaba de sorprenderse de lo refinado y elegante que Tamaki lucia en ese mundo, como si fuera algo habitual para él. Se podía sentir tan satisfecha por el derroche de cuidados que le prodigaba, ningún hombre podía ser tan delicado y galante a la vez. Era una de las cosas que secretamente ella admiraba y amaba de Tamaki, su capacidad para los demás.
Por fin cada una de las palabras que Hikaru le dedicara encajaban ante ella, por fin entendía lo que Mei, y todos los demás le decían, ahora su mayor miedo era saber si cada uno de sus sentimientos eran correspondidos por Tamaki.
Llegaron a una plaza menos concurrida y ambientada con una ligera música barroca, el ambiente era más calido, mas intimo.
Tamaki, con toda la gallardía que ostentaba la tomo en sus brazos, conduciéndola cadenciosamente por el ritmo de la melodía. Era tan fácil, en ese momento su vida y el resto del mundo le parecía tan sencillo. Nada ni la más terrible de las penas por las que había pasado podría arrancarle la belleza al momento.
Haruhi se dejaba conducir dócilmente por la plaza, de las locas ideas que podía esperar de ese viaje, esta era la mas inesperada y por mucho la mejor que le pasara. Se encontraba en una dimensión por demás desconocida, no le molestaba las atenciones excesivas que Tamaki le mostraba, no le molestaba mostrarse frágil y vulnerable, era algo por demás agradable.
Agradecía constantemente que ambos tuvieran los rostros cubiertos, esto le permitía fantasear con ser alguien mas, alguien que esta feliz y radiante en los brazos de este hombre.
Les agradaba el giro inesperado que la velada dará.
No supieron en que momento, la música cesara y la gente se marchara
Tamaki volteaba por todos lados al descubrir la soledad que los rodeaba. No podía sentirse mas satisfecho, no quería más interrupciones en este momento, justo como Hikaru mencionara "Esta podría ser la noche"; no mas bien para Tamaki "ya era la noche".
Deteniendo el baile que aun sostenía con Haruhi, la condujo a la fuente y la sentó ahí.
- ¿Puedo? - Sin darle oportunidad de contestar retiro el antifaz que cubría su rostro.
Haruhi, tampoco se había percatado de que estaban solos hasta que tomo asiento, seguía sintiéndose en alguna realidad alterna. En tanto él se quitaba su mascara y el sombrero.
Tamaki la miró decidido, ningún dolor podía ser peor que seguir en la incertidumbre, o tal vez el ser rechazado lo sería, pero hasta atreverse lo sabría.
- Haruhi
No se como decírtelo, no se si quiero que lo sepas, no se si me correspondes, vaya es la primera vez que no se nada y me aterra que mi optimismo no me lleve hacia lo que quiero
- Mientras iba pronunciado cada palabra, realmente comprendía lo reales que cada una era. Reconocía su miedo, ante lo que ella le pudiera responder.
- Tamaki Sem
- Tamaki cubrió delicadamente sus labios con su mano.
- Y principalmente no quiero que me respondas hasta que termine, como bien lo dijo Hikaru, no estas obligada a nada y con nadie
- Lo ojos de Tamaki iban de un lado a otro mientras los recuerdos que guardara de su amigo pasaban por su mente, pero el ya le había dicho. Su amistad no era tan débil como para desquebrajarse tan fácil.
Tomo valor nuevamente para hablar.- Yo se que siente Hikaru por ti, yo quiero que sepas lo que yo siento por ti
Coraje
Haruhi no entendía sus palabras, y la última palabra le llego de un modo doloroso.
- No pongas esos ojos, déjame terminar
Si coraje
Coraje por vivir y llevar a cabo cada una de los proyectos y deseos que tengo
Haruhi tu representas eso
Mi coraje, mi fuerza
mi corazón. Tú llegaste un día y acabaste con mi mundo, destruiste cada una de las cosas que existían en él, me dejaste por primera vez sin respuesta a nada. Solo para darme uno mejor, lo llenaste de compasión, de fuerza
De nuevas experiencias
de ti.
Tamaki se inclino frente a ella. - Y tengo miedo, miedo de que un día ese nuevo mundo desaparezca y me encuentre solo de nuevo. Miedo de no volver a verte, de que me digas cualquier cosa que desees
Y que esa poca preocupación que sientes por mi ya no exista
Me preguntaste que cuando sigo mi consejo, bueno ahora sabes por que me he detenido
Acercándose aun más a Haruhi. Por que esta nueva experiencia no la quiero vivir solo
Te necesito
Necesito que tú compartas esto conmigo, necesito que me grites, que te molestes, que me abraces y que prometas estar conmigo en esto
Necesito saber si me quieres como yo te amo a ti
Haruhi te amo
La intensidad en la mirada de Tamaki la atravesaba profundamente, no comprendía como o por que todas las cosas que a ella le asustaban, los sentimientos que con tanto trabajo intentaba descifrar Tamaki también los tuviera.
- Yo
Yo no
- Tamaki bajo su mirada, si el dolor del rechazo era peor de lo que esperara.
Tomó el rostro de Tamaki, del hombre que siempre la exasperara y del que siempre estuvo enamorada.
- Yo no sé como pudiste describir tan exactamente como me siento
Yo también tengo miedo de perderte. Tengo miedo de todo lo que me haces sentir cuando estas cerca de mi. Odio la forma en que llegaste y acabaste con mi mundo, odio la forma en que haces que me importes tanto o más que yo. Y más que nada odiaría privarme de la oportunidad de vivir esta experiencia contigo.
Tamaki alzo sus brazos para estrecharla, pero Haruhi alzo una de sus manos para detenerlo.- Lo único que en todo esto no me gusto, fue que por tu cabeza hueca consideraras que solo te quiero, Yo también te amo Suou Tamaki, no lo dudes.
Tamaki le dedico la mejor sonrisa de su vida. Y no pudiendo resistirse mas, probo por primera vez los labios de Haruhi, tan dulces como siempre imagino que serian, aun mejor. Haruhi le correspondió con el mismo ardor que él mostrara, ese era su primer beso, el primero de muchos. Recorriendo a conciencia sus labios, ambos no podían creer que por fin estaban juntos.
Si no fuera por la falta de aire, jamás le hubieran dado final.
- ¡Por fin! ¡No puedo creerlo!
- Si ya decía yo que si Haruhi no reaccionaba con esta ciudad nada lo haría.
- Es parte del encanto de esta ciudad, hasta el corazón mas duro reacciona.
Yozuru, Mei y Kyouya, se abrían paso entre las sombras del lugar
- ¿Qué
que rayos hacen ahí escondidos? - gritaba furico Tamaki, mientras se incorporaba.
- Que más hijo asegurándome que no lo volvieras a fastidiar y que esta bella señorita te aceptara en su vida.
- No fue fácil crear el ambiente perfecto y encontrar el lugar adecuado, pero lo hicimos bien. ¿No Kyouya?- Mei extendía una mano y Kyouya la sostenía con ternura.
- No podía tener mejor compañera de viaje.- En tanto depositaba un beso en la mano de Mei.
-¡Todo esto fue idea de ustedes tres!... No sé si matarlos o agradecerles.- Dijo Haruhi, incorporándose y avanzando de forma amenazante hacia Mei.
- En realidad fue idea de Hikaru
El quería que conocieras el lado mas romántico de la ciudad.- Dijo Mori Sempai, mientras se acercaba.
Haruhi bajo la mirada, aún recordaba la cara de dolor que sin querer le provocara al mayor de los gemelos.
- No estés triste, él lo entiende, solo que en estos momentos lo supera.- trataba de confortarla Mori.- No esta solo, tiene a Kaoru y a Honey a su lado. Veras que más pronto de lo que piensas andará incomodándolos con sus comentarios.
No, no había nada que dijeran que la confortara, era difícil ser enteramente feliz, cuando uno de sus amigos estaba tan mal. Era lo único en este mundo que la atormentaba. Daba la impresión de que algún terrible complot impidiera que fuera enteramente feliz.
Pero se dejaría arrastrar por el resto de la noche y por su egoísmo, hoy quería ser feliz con Tamaki y mañana se preocuparía por el resto.
Tamaki aferro fuertemente la cintura de Haruhi a su costado.- Bueno el espectáculo termino, si no les molesta, quiero disfrutar del resto de la velada con mi
- su rostro se puso lívido en el instante.
Soltó a Haruhi e hincándose en un gesto por demás teatral tomo su mano.- Fujioka Haruhi, serias tan gentil de hacer feliz a este simple hombre y aceptar ser mi novia.
Haruhi mirando tiernamente. - Solo si dejas de comportarte como dramático y ridículo.-
- Pero Haruhi, - poniéndose de pie Tamaki.- quedamos en que esas eran mis cualidades.
Abrazándolo fuertemente y atrayendo sus labios, Haruhi le susurro.- No, tu mayor cualidad estas apunto de explotarla, es el hacerme feliz.- Besándose con tanta pasión como si no hubiera un mañana para disfrutar













Comments
me enencanto la parte en la q toca el piano...
es el primer fic que leo de esta pareja y me encantó!
--
Today I introduced myself,
To my own feelings,
In silent agony, after all these years,
They spoke to me... after all these years.
me gusto muxo la parte en la q toca el piano...
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